Sobre mí
Hola, soy Felicitas, fisioterapeuta y osteópata en Granada y Barcelona. Desde hace más de dos décadas acompaño a personas —y también a bebés, niños y mascotas— en la recuperación de su bienestar físico y emocional, especialmente en aquellos casos donde “ya se ha probado de todo” y el cuerpo sigue pidiendo ayuda.
Mi historia con la salud empezó mucho antes de entrar en la universidad. Desde muy joven sufría problemas de ATM (articulación temporomandibular), una dolencia que me llevó a visitar médicos, dentistas y terapeutas sin encontrar una solución real. Fue frustrante… hasta que conocí a un osteópata. Aquella sesión marcó un antes y un después: no solo alivió el dolor, sino que entendió mi cuerpo como un todo, y me trató desde la raíz del problema, no solo desde el síntoma.
Esa experiencia me cambió por dentro. Supe que quería dedicarme a eso. Así que decidí estudiar fisioterapia (2002-2005) como primer paso imprescindible para formarme como osteópata. En 2006 comencé mi formación en osteopatía, que completé en 2010 tras seis años de estudio intensivo y práctica clínica.
Mi enfoque combina fisioterapia, osteopatía estructural, visceral y craneal, y una escucha activa del cuerpo y la historia del paciente. Porque detrás de un dolor físico —una lesión crónica, una contractura recurrente o una molestia que no termina de irse— muchas veces hay tensiones emocionales, hábitos, vivencias o bloqueos que también necesitan atención.
Trabajo de forma individualizada, buscando el origen real de cada dolencia y no limitándome a tratar “el síntoma”. Me implico especialmente en los casos que llegan con un largo historial de frustración: personas que han pasado por diferentes especialistas sin lograr mejoras, que arrastran dolores crónicos o que sienten que “algo no está bien” aunque los resultados médicos digan lo contrario.
Además, trato a bebés con cólicos, niños con alteraciones posturales, adultos con dolores articulares, digestivos o tensionales, y también a animales, aplicando fisioterapia y osteopatía para mascotas.
Mi objetivo no es solo aliviar el dolor, sino ayudarte a recuperar el equilibrio físico y emocional para que vuelvas a sentirte tú.
